Hay días que me sorprenden y noches que no dejo de ladrar.
Días que me siento tan perdida,
que desconfío en quién confiar.
Noches que hago locuras,
buscando mi puta cordura.
Que todo me supera,
que me guardo lloreras,
que quiero descansar
y no me vale con cerrar
los ojos, enquistados
para ver la puta realidad,
llorando.
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