jueves, 18 de julio de 2013

Va de castigos y destino.

Va de que hasta la mayor acción errónea viene de una persona. Y las personas somos sentimientos envueltos en piel.
Va de que los sentimientos no pueden esconderse y las personas tampoco deberían hacerlo. Inventar una realidad incierta es un fracaso. Ocultar una persona es una gran mierda. Es intentar esconder el mar bajo piedras.
Es ser cobarde. Egoísta. Es elegir ante todo nuestro propio bien, es huir de la batalla que tendríamos que ganar contra la sociedad para poder vivir la realidad. Para poder vivir de nuestros sentimientos, ideas y religión.
Si intentas esconder algo, cuando vuelvas la mirada preocupado por que no te vean, te habrás quedado sin nada.

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