viernes, 12 de julio de 2013

Va de paranoiarme de ti.

Con tu olor todavía en mi cama me pregunto porque no sigues rozando mi piel.
Me pregunto como soy capaz de disfrutar de este nuestro paraíso sabiendo que tiene caducidad, y saldré desterrada cual Eva llena de pecados y muchos sin cumplir.
Me siento con nuestro veneno por las venas, estoy tan drogada de esto que no me duelen ya las heridas.
Me preguntas que "¿Por qué tú? Quiero responder con un "¿Por qué no nosotros?" Algo anda creciendo dentro y puede que me engañe, pero es recíproco este aliento. No sé cómo expresarme, jamás lo besos me sirvieron para tan poco. Haciéndonos el amor me encuentro en mi hogar, nada malo puede pasar si nos escondemos tras las sábanas. Por eso nos necesitamos. Encontrar una persona que te de ese cobijo, ese último aliento que nos falta no pasa dos veces en la vida, y a mi me acaba de llegar contigo.
Podría intentar escribirte una canción. Podría coger cada trocito que me recuerda a ti de las ya existentes. Pero te tengo tan cuidado que mi religión me prohibe apenas retratarte. Eres inalcanzable aún teniendote en mis brazos en cada renacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario