sábado, 7 de septiembre de 2013

Sólo tú.

Querido amor:
De camino a la solución te tengo en mi mente como mi fiel figura de poder, en mi corazón como mi querida figura de religión.
Tanta gente idolatrando personas poderosas, siguiendo sus promesas y predicaciones, obedeciendo sus deseos... Y yo aquí, despertándome con ganas de cumplir todos tus sueños, de vigilar tu seguridad, de mantener las flores del altar donde tengo tu figura.
A mi ningún Dios me ha enseñado el camino para vivir feliz; lo has hecho tú, cariño. Y para mi, tú eres mi Dios. Y por eso mi sueño es rendirle culto a tu cuerpo cada noche, ganarme el cielo de tus besos, rezarte para tenerte a mi lado cada amanecer, confesarme porque tú no sólo escuchas, tú harás todo lo posible para remediar mis pecados y perdonarme llenándome de caricias.
No existe un libro que cuente los milagros que haces en mi, pero sólo un Dios al que amo me da las fuerzas para curarme.
Sólo tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario