Esta noche me siento perdida. Y lo primero que se me viene a la cabeza es que estoy volviendo a ser yo. Mi otro yo.
Esa yo de la que he acabado hablando esta misma mañana. Esa yo viva y después, herida de muerte. Esa yo que sólo besan los grandes, o los que parecían serlo. Esa que tras cada fin, termino por desangrar y enterrar bajo palos.
Esa yo que suele resucitar cuando alguien empuja su corazón a latir.
Pero no. Esta yo no está volviendo sobre su origen: detrás de cada paso sigue dejando un rastro de sangre, de una batalla lejana, de una herida recién abierta. Esta yo viene hacia mi esta noche, llorando pus, ahogándose con su propio aire.
Esta yo puede matarme.
miércoles, 12 de junio de 2013
Esta yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario