Qué triste es una borrachera mal cogida.
Qué triste es el motivo de cada sorbo.
Qué triste empezar a llorar por tantas personas que no lo merecen.
Qué triste llorar más porque estás llorando y no quieres.
Qué tristes las convulsiones, los pañuelos y las miradas de desesperación y vergüenza.
Qué triste odiarse, no fiarse de uno mismo.
Qué triste es. Qué triste estoy.
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