lunes, 17 de junio de 2013

Pasado.

¿Por qué le damos tanta importancia al Pasado si es algo que fue y ya no es?
¿Por qué tiene la capacidad de alterar nuestro Presente  condicionar nuestro Futuro?
¿Por qué tus fantasmas siguen haciéndome llorar?
Vienen y me siento perdida. Me ahogan, me atraganto con mi propio mar porque cuando me quiero dar cuenta las lágrimas se me han caído y todo se me va de las manos.
Me pasa que los fantasmas del Pasado viven conmigo diariamente, y no sé cuánto tiempo necesito para enterrarlos si cada vez que te miro no hay tumba de cemento que pare su invasión. Quizás la clave no esté en enterrar al muerto. Quizás la clave sea amarle sabiendo que ya no está, y que no volverá. O quizás si.
Lo atrasado en el pasado, si, pero es que resulta que si el Pasado no existe como tal es porque jamás está quieto en un lugar fijo. Porque un día le pierdes de vista y sólo se estaba escondiendo para sorprenderte en el Presente. Porque el Presente es la gestación del Futuro mientras que el Pasado ya es un niño jugando a hacer daño.
Y es que el pasado siempre vuelve a nosotros, pero nosotros no podemos volver a Él.
Y ahora mismo está aquí conmigo, haciéndome el amor mientras me abofetea. Y yo no sé si quitármelo del medio o disfrutar del momento que me hace llorar, sí, pero también me hace sonreír.
Porque todos sabemos que nuestro Pasado tiene el nombre de una persona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario